ALMA SOÑADA

 

Por las páginas de Alma soñada, de Begoña Regueiro, se pasea una princesa que reniega de sus tacones, una niña que fue feliz y una mujer que añora de forma feroz sus recuerdos, una persona que lucha por cada paso hacia delante… Por estas páginas pasean los contrastes y las sorpresas de una voz poética que refleja la realidad desde un punto de vista caleidoscópico.

El sujeto lírico se refugia en un “paraíso perdido” que está compuesto de sueños y recuerdos. Esta isla en la conciencia no se ubica en el espacio, sino que pertenece a un tiempo mítico, en el que la inocencia no le permitía conocer el sufrimiento.

El amor está presente en casi toda la obra y se despliega en numerosos espejismos. Es una fuerza abrumadora que desdibuja la cruda realidad, pero es también fuente de un dolor rotundo y de un sentimiento de carencia existencial cuando llega el desengaño. Conduce al fuego que abrasa, pero también al vodka y al Tranquimazín.

La postura vital mantenida presenta un contraste profundo, ya que el desamparo y la tristeza dan paso siempre a una voz que se alza dispuesta a luchar. La princesa melancólica se revela como una mujer sólida que no se permite a sí misma caer.

Sus versos poseen el impulso de una mirada repleta de ilusiones. La voz que los crea viaja en metro, pero también en caballos blancos; lee los periódicos, pero también juega a las adivinanzas y canta albadas; habla con los contestadores telefónicos y se comunica con el paisaje; una noche la pasa en la habitación de un hotel y otra en su castillo… De esta manera, elementos de indudable realismo conviven con elementos fantásticos de ensueño, causando la sorpresa.

No sólo se pueden valorar los aspectos temáticos de su poesía, sino también los aspectos formales. Con un verso libre, ágil y absolutamente musical consigue crear y aplicar una nueva estrategia lírica. En el trascurso de sus palabras se intuye en estado latente una palabra, frase o idea, de connotaciones plenamente positivas. No es mencionada en ocasión alguna, quizás manifestando su carácter inefable en la realidad. Sin embargo, al terminar de leer el poema, se corrobora y se hace patente estallando en la mente del lector: soy yosoy una parte de tila felicidadte amo… son algunos de los ejemplos. Se trata del estallido final de lo impronunciable.

Ricardo García

Acerca de Otras Palabras

Espacio en Libros.com de la revista literaria 'Otras Palabras'. Cualquier cosa que guarde relación con la literatura y las artes está aquí. Escriben Carmen Herrero, Rocío Santisteban, Ricardo García, Begoña Regueiro y Marta Gómez.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Identifícate o regístrate para poder dejar un comentario.