‘El Ocho’, misterio en estado puro

Poco se puede decir de El Ocho de Katherine Neville. Para la mayoría de los amantes de las novelas de misterio se considera como una de los obras maestras del género. Y no es de extrañar.

Quién lo haya leído entenderá a qué me refiero. Para los que no lo han leído, querrán hacerlo al terminar esta entrada. Y es que lo primero que llama la atención al leerlo es la capacidad de cambiar entre dos historias que están unidas por el hilo principal pero que suceden en dos épocas totalmente diferentes sin que te pierdas en ninguna de ellas. Empiezas observando que no hay mucho en común, para terminar uniéndose de una manera espectacular.

Un ajedrez mágico, mucha gente que lo quiere conseguir a cualquier precio, otras que se ven en el ojo del huracán sin quererlo… La historia en sí no es gran cosa, pero consigue lo que no muchas novelas de misterios: mantenerte con la intriga hasta el final. Puedes hacer mil y una conjeturas, que pocas de ellas acertarás. Y en el fondo, esa necesidad de saber es lo que nos hace no poder dejar de leer un libro. Este te lo leerás del tirón.

Sí es verdad que debes tener algunos conocimientos básicos de ajedrez para no perderte en algunos puntos, pero nada que la autora no subsane con unas buenas explicaciones. El resto es disfrutar con él, y, en mi caso, tenerlo en la estantería como uno de mis mayores tesoros.

Acerca de Manu Durán

Programador informático, mis aficiones son leer, escribir y pensar. La lectura consigue lo que ningún otro hobbie puede hacer: Usar mi imaginación al máximo.
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