Desde el 27 de julio hasta el 12 de agosto se están disputando los Juegos Olímpicos en Londres, la excusa perfecta para hablar de deporte y literatura. Mientras escritoras como Agatha Christie o Simone de Beauvoir han quedado retratadas practicando algunos de sus deportes favoritos (surf y tiro al blanco, respectivamente), otras han preferido retratar esa cultura del deporte en sus textos. Aquí os traemos pequeños bocaditos para empaparos del espíritu olímpico.
Deportistas y amantes de la literatura
Además de literatas amigas del deporte, también hay deportistas apasionadas por la literatura. Es el caso de la lanzadora de martillo argentina, Jennifer Dalghren, que, según hemos sabido, además de ser acreedora del récord sudamericano de su especialidad estudio literatura inglesa en la Universidad de Georgia y participará en estos juegos olímpicos con la emoción añadida de conocer la patria de su admirado Shakespeare.
Literatura infantil, deportes y algunos matices maleducados
Aunque admiramos a Gloria Fuertes, hemos de decir que aborrecía deportes como el boxeo (“el boxeo no es un deporte, es una barbaridad”, decía en su Diccionario estrafalario), y no acababa de entender la popularidad del fútbol y de sus jugadores (en el mismo Diccionario estrafalario afirmaba, sin temor a equivocarse, que “hay más aficionados al fútbol que a la poesía”, y se escandalizaba de que los futbolistas “gana[n] millones dando patadas a un balón”, “son más conocidos que los premios Nobel”, “¡así van los países”, concluía, pesarosa).
“Hay más aficionados al fútbol que a la poesía” (Gloria Fuertes)
Ciertamente, el deporte más popular en nuestro país es el fútbol, lo que lleva a que celebremos que muchos libros para las y los peques de la casa tratan con naturalidad el que una niña se interese por el fútbol. Pero, ¿y al contrario? ¿Hay libros en el que un niño se interese por deportes considerados de niñas, como la gimnasia rítmica? El argumento más semejante a esta idea que recordamos es el de la película de un tal Billy Elliot que quiere bailar…
Pequeño listado para pequeñ@s lector@s de historias protagonizadas por el deporte y/o los Juegos Olímpicos:
- Babette Cole. Tres hurras por Errol
- Belén Gopegui. El balonazo
- Blanca Álvarez. Un club de fútbol hechizado
- Brigitte Evano (y Fernando Rubio). Cuentos y leyendas de los juegos de Olimpia
- Carmen Gil. En el gimnasio olímpico
- Carmen Kurtz. Óscar en los juegos olímpicos
- Jeanne Willis. Golosina y Perrozoso
- Laura Gallego García. Las chicas somos guerreras
- Maite Carranza. El topo Timoteo y Chelo Chándal
- Mónica Gutiérrez Serna. Dita y Dito aprenden a nadar
- Ophélie Texier. Cocolobo y el deporte
- Petra Fietzek. Flo, el superjugador
- Silvia Vignale. Las Olimpiadas en el estanque
- Victoria Pérez Escrivá. Superar el listón
- Violeta Denou. Teo y los deportes
El deporte en la literatura juvenil del país anfitrión de estos juegos:
- Enyd Blyton. Las mellizas cambian de colegio:
Uno de los mayores traumas de Pat e Isabel O’Sullivan al cambiar de colegio es tener que practicar lacrosse en lugar de hockey. Todo un horror ya que, ¿quién sabe cómo se juega a lacrosse? Que no, que no me hagáis caso, que Pat e Isabel, como buenas inglesas, conocían perfectamente de qué se trataba ese deporte tan extraño a l@s foráne@s… En otros libros, Enyd Blyton describe cómo sus personajes practican natación, tenis o el susodicho hockey. Su condición de maestra la lleva a conocer la importacia del deporte en la educación.
- J.K. Rowling. Harry Potter y la piedra filosofal:
Harry descubre que es mago, y junto a eso se le presenta un mundo que no imaginaba, donde tienen cabida incluso deportes nuevos y fabulosos. ¿Quién no hubiera querido tener la oportunidad de practicar quidditch?
Lecturas para adultos
- Agatha Christie. Asesinato en el campo de golf: en las novelas de Agatha Christie no faltan menciones a las actividades de ocio de las clases altas inglesas, como la práctica de deportes como el tenis o, en el caso que nos ocupa, el golf.
- Rachel Gibson. Jane juega y gana: una historia de temática chick-lit donde la autora nos introduce en el mundo de hockey que embute en una historia de amor.
- Laura Hillenbrand. Seabiscuit, una leyenda americana: novela protagonizada por el magnífico caballo Seabiscuit que retrata todo lo relacionado con la hípica y que ha inspirado una película.
- Tania Lamarca y Cristina Mallo. Lágrimas por una medalla: testimonio real de la deportista española Tania Lamarca, que, ayudada por la experiencia narrativa de la periodista Cristina Mallo, relata su tortuoso paso por el equipo femenino español de gimnasia rítmica en el momento de su máximo esplendor.
- Catherine Neville. El ocho: El ajedrez, ¿es un deporte? Si eres de quienes consideran que la respuesta es sí, te recomendamos esta intrigante novela.
Relatos cortos premiados en el certamen literario Yo, deportista 2011 (puedes leerlos pinchando aquí)
- Begoña Castillo Muñoz, En los campos de deporte de Eton (p. 13)
- Emilia Moreno González, También la muerte (p. 21)
Selección de poemas inspirados por el deporte (puedes leerlos pinchando aquí):
- Ángeles Mora, Se va mi sombra pero yo me quedo (p. 117)
- Esther Morillas, Reflexiones en la bicicleta estática (p. 168)
- Concha Méndez, Estadio (p. 220)
Curiosidades:
- Certamen literario que anima a fomentar el deporte: “Yo, deportista”, de la Junta de Andalucía.
- Literary giants on the playing fields of America (inglés)
- Open thread: which sports produce the best literature? (inglés)
- Vídeo: literatura y fútbol son compatibles
Fuentes:

